Solidaridad con los veteranos y las familias de militares

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No exageramos si decimos que a Ashlee Wajer la tradición del servicio militar le viene de familia. Su padre es veterano de las fuerzas aéreas e inculcó a todos sus hijos el valor de trabajar al servicio de su país. Ashlee se alistó en la Guardia Nacional Aérea de Montana a los 17 años, nada más terminar el instituto. En un momento dado, hasta cinco miembros de la familia (Ashlee, sus dos hermanos, su padre y su madrastra) se encontraron trabajando al mismo tiempo para la Guardia Nacional Aérea del estado. Para celebrar el Día de los Veteranos, queremos destacar la historia de Ashlee y su familia, ya que ella también es huésped de Open Homes.

Unos años después de alistarse, Ashlee empezó a darse cuenta de que le salían extraños moratones en los brazos y las piernas, pero no estaba segura de si debería preocuparse. «Soy una persona muy activa. Suelo ir de caza, de pesca y de acampada, y hago todo tipo de actividades al aire libre. Soy bastante independiente». Sin embargo, la siguiente vez que intentó donar sangre, le dijeron que su nivel de hemoglobina era demasiado bajo para hacerlo.

Demos un salto en el tiempo hasta enero de 2016. Tras muchos meses, médicos, consultas y horas de búsquedas en internet, le diagnosticaron a Ashlee una enfermedad rara de la sangre llamada anemia aplásica. Por entonces, estaba embarazada de tres meses. Estuvo viendo a un especialista durante el resto del embarazo y, en mayo, tuvieron que practicarle una cesárea de urgencia para que diera a luz a su hijo Maverik. «A las dos semanas de tener a Maverik, me enteré de que tenía que ir a Salt Lake City para que me hicieran un trasplante de médula ósea».

Demos un nuevo salto temporal de dos años. Ashlee es una persona nueva tras el trasplante. Maverik es un niño de dos años y medio de pelo rizado con un disfraz de Spiderman que corretea alrededor de su madre. Ashlee sigue viviendo en Great Falls, pero tiene revisiones periódicas con sus médicos cada dos meses, así que necesita viajar a Salt Lake City (acompañada por Maverik y su madre, Kathy). Aunque el seguro le cubre la mayor parte de los gastos sanitarios, Ashlee aún debe hacer frente al coste del transporte y del alojamiento. Y es ahí precisamente donde entra Fisher House Foundation.

Creada en 1991 por Zachary y Elizabeth Fisher, la fundación ayuda a las familias de militares y veteranos mientras sus seres queridos reciben un tratamiento en centros médicos para personal militar. Desde sus inicios, han construido 78 viviendas Fisher en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Además, la fundación también se ocupa de encontrar opciones de alojamiento alternativas cuando es necesario para las familias de militares y veteranos.

Debido a que la enfermedad que padece Ashlee es muy rara, tiene que recibir un tratamiento fuera del sistema sanitario militar habitual. Durante el último año, Fisher House ha proporcionado a Ashlee, Maverik y Kathy un sitio para alojarse en sus visitas médicas a Salt Lake City. En octubre de 2018, gracias al acuerdo de colaboración de Open Homes con Fisher House, Ashlee se quedó en un apartamento de dos dormitorios que le habían cedido en el centro de Salt Lake City, a pocos minutos de sus consultas médicas.

«[Lo he disfrutado] bastante. Sin duda, me siento más en casa quedándome en casa de otra persona. Es muy acogedor. Tenemos nuestro propio espacio privado y todo lo necesario para cocinar y esas cosas, así que ha sido muy agradable».

– Ashlee Wajer, Open Homes guest

Meredith Moore, la administradora del programa Fisher House Foundation, añade que «el lema de Fisher House es “el amor de una familia es la mejor medicina”. Todos sabemos que necesitamos el amor de nuestra familia, especialmente si estamos sufriendo una lesión o una enfermedad. Este programa permite que las familias puedan centrarse en el bienestar de sus seres queridos en lugar de preocuparse de cómo van a pagar el alojamiento y qué hacer para poder estar cerca de ellos».

Ashlee mencionó que el haber podido llevar a su madre como cuidadora y apoyo le ha supuesto una ayuda inmensa. También quiso agradecer a su entorno militar la ayuda que le habían brindado durante su tratamiento: «La Guardia Nacional Aérea es una pequeña comunidad. Somos como una familia. Probablemente, hoy no estaría aquí hoy si no fuera por su apoyo y todo lo que me ofrece».

En el Día de los Veteranos, queremos acordarnos por encima de todo de la fortaleza y el sacrificio de los miembros del ejército. Tanto si has formado parte de él como si solo quieres hacer algo por los demás, hospedar a través de Open Homes puede ser una pequeña forma de homenajear a esta gran familia militar.

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